LA IMPORTANCIA DE PLANIFICAR EL CURSO EN SEPTIEMBRE

Estudiar en la UNED es algo que se parece mucho a una carrera de fondo. En la mayoría de los casos tendremos que compatibilizar trabajo, estudios y familia. Hay que medir muy bien las fuerzas, dosificarlas adecuadamente para no desfondarse durante los largos periodos de estudio “rutinario” y llegar en el momento óptimo de conocimientos a los exámenes. Y sobre todo, gestionar adecuadamente los momentos de descanso, que dedicaremos a la familia, y a nuestros hobbys, lo que nos servirá para relajarnos del trabajo.

Todo debe comenzar allá por el mes de septiembre y planificar con cuantas asignaturas nos vamos a poder enfrentar sin agobios y sin agotar completamente el tiempo que tenemos para estudiar. Con la guía del curso delante es el momento de tomar la agenda, señalar las semanas de exámenes, pensar en los flujos de trabajo que podamos tener y calcular el tiempo que podremos dedicar al estudio. Con todas esas variables analizadas ya podemos pensar en el número de asignaturas que nos vamos a matricular.

Es conveniente comenzar con pocas, ver que tal nos va el curso y si creemos que podemos con alguna más, tenerlo en cuenta para el curso siguiente.

En mi opinión, el primer cuatrimestre es un poco más complicado que el segundo. Las fiestas de navidad están demasiado cerca de las fechas de los exámenes y pasados los reyes casi no hay tiempo más que de repasar un poquito. Así que lo que suelo hacer es matricularme de dos cuatrimestrales y una anual en el primer cuatrimestre y tres cuatrimestrales para el segundo, que con el segundo parcial de la asignatura anual hacen cuatro exámenes en el segundo cuatrimestre.

Lo que no hago nunca, aunque es una opción que no pocos compañeros desdeñan, es matricularme de algo para dejarlo directamente para los exámenes de septiembre. Las razones que apoyan mi decisión son las siguientes:

  • En la UNED la única convocatoria que cuenta es la de septiembre, con lo que corres el riesgo de examinarte de la asignatura, suspender y el curso siguiente tienes que volver a matricularte con el recargo correspondiente.
  • Si por alguna casualidad no apruebas todas las asignaturas en las convocatorias de febrero y de junio, te puedes encontrar con un verano bastante ocupado preparando todo eso.
  • Si tienes la suerte de aprobar todo en las convocatorias parciales de febrero y junio tienes un verano libre para disfrutar de la familia los amigos y leer alguna cosa que no esté directamente relacionada con la carrera.

 

Una cosa que me está dando muy buen resultado es ir matriculándome de las asignaturas tratando de aprovechar las sinergias del estudio de una para otra. Me explico, Hacer Derecho Romano y Civil I al mismo tiempo te facilita la comprensión de conceptos básicos que son comunes a las dos asignaturas (Derecho Romano es el Derecho Civil de los romanos). Con Civil II es absolutamente recomendable matricularse de la optativa Responsabilidad Civil y Derecho de daños (ésta última es una parte de Civil II, por lo que el esfuerzo de una es totalmente aprovechable para la otra)

Una vez decididas las asignaturas del curso, el siguiente paso es hacer una programación del día a día, pero esta es una cuestión que abordaremos en otros posts.

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